Cuando la naturaleza nos pone a prueba

Autor: Pepe Perrone

Como todo estamos viendo las condiciones de clima y demás, nos están creando situaciones a veces ya conocidas o vividas en años anteriores, solo que no tan intensas. Pasamos de inundaciones a sequías en poco tiempo; si nos ponemos a recordar hace solo 4 o 5 años el agua pasaba por sobre la ruta nacional n° 7 en inmediaciones de Junín, en el puente conocido como Saforcada, un metro por encima, o en la laguna la picaza no se veían los molinos de viento de las chacras inundadas. Ahora vemos como las lagunas desaparecen como por arte de magia, lagunas formadas por aquellas crecidas fueron las primeras en desaparecer, luego le siguieron las históricas. Y aquí quiero comentar un acontecimiento que viví; era un viernes entre navidad y fin de año hace 5 años, un cliente que vive en la zona de San Carlos de Bariloche, que iba a pasar las fiestas de fin de año en la zona me contrató como guía para pescar tarariras. Como nos pusimos de acuerdo anteriormente esté amigo me pasó a buscar a amanecer, nos dirigimos por ruta Prov. 46 en dirección a Bragado, entramos en la localidad de O'Brien, cruzamos el paso a nivel, tomamos por un camino a la izquierda, hasta el final, allí se cruza otro camino, también doblamos a la izquierda, y a mas o menos 1km el camino bordea una gran laguna, la que éramos asiduos concurrentes con amigos y programas de TV, comenzamos la búsqueda y realizamos una pesca excepcional, con el agua a la cintura (foto izquierda) y a muy pocos metros de esta, ya que si cruzábamos los juncales el agua se nos metía en los waders. Disfrutamos una mañana bárbara, muy buena pesca. transcurrió fin de año y el próximo domingo junto a un par de amigos decidimos ir a hacer unos tiritos con mosca a esa laguna nuevamente, cuando llegamos nos encontramos con un canal, la laguna vacía (aclaremos que era grande, mas de 50 hectáreas) y cientos de tarariras muertas, algunas de un tamaño que envidiaríamos tener en cualquier foto. Solo eso es una muestra de lo que ocurre en toda la zona, hay canales por donde se imaginen.

Así fuimos recorriendo lagunas que se iban achicando, y desapareciendo. Con Henry de Ridder hemos filmado muchos programas de TV en lagunas de la zona de Alberdi y Vedia, íbamos viendo su desaparición, donde había tarariras hoy no hay siquiera soja, hay tierra reseca.

No sabemos como va a seguir esto, solo rezar para que se mejore, comiencen las lluvias y se intente normalizar, pero debemos recordar que donde se murió todo van a pasar muchos años para que se recupere. Por eso las autoridades deben comenzar a trabajar para revertir esto. No hacer o extender canales que aunque parezca mentira se siguen haciendo, se desagotan reservas de agua. Hace muchos años, mas de 100, el Sr. Florentino Ameghino, realizó un plan de regulación de la cuenca del salado, jamás se puso en práctica, donde se destacaba la importancia de las lagunas como reguladoras del sistema, en inundaciones y en sequías como reservas.

Las estaciones hidrobiológicas deberían prepararse para comenzar a repoblar espejos de agua cuando estos se comiencen a recuperar, no deben esperar en forma natural, ya que se tardarían muchos años en revertir, y de esta manera recuperar la economía y el turismo que tanto bien le hace a las regiones donde la pesca deportiva es un recurso extra. Y los pescadores debemos comenzar a entender que en estas instancias donde sobreviven algunos ejemplares no debemos matarlos justificando que igual se van a a morir, porque en muchos casos estos sobrevivientes son la clave de la recuperación, comenzar a difundir con mayor énfasis la pesca con devolución desde los niños, los clubes (que muchos hacen concursos donde las piezas se sacrifican), los medios de comunicación para concientizar a la población.